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Una de las mayores fuentes de inspiraciones en el diseño de jardines durante cientos de años ha sido el jardín mediterráneo. Hermoso y pragmático, el estilo se desarrolló a partir de la gran diversidad de la historia del Mediterráneo, la cultura y la religión. El estilo desarrollado en la cuenca mediterránea, se adapta a muchas otras áreas -particularmente aquellas con climas similares, caracterizados por lluvias en invierno y largos veranos secos.

  1. Recinto. Originarios de la antigua Persia, los jardines de paredes altas ofrecen protección y alivio de las inclemencias. Con un enfoque interior y protegidos de los vientos secos, los jardines amurallados todavía nos ofrecen santuarios en España, Italia y Grecia, y han sido adaptados a los jardines del suroeste de los Estados Unidos.
  1. Sombra. El refugio del intenso sol de verano es esencial para los jardines mediterráneos. Las estructuras tales como pérgolas, logias, cenadores y arcadas han sido transmitidas de los romanos a los jardineros modernos.
  1. Homenaje al agua. Debido a la escasez de agua en el Mediterráneo, muchos elementos acuáticos, como angostos arroyos o fuentes de goteo, aportan sólo un chorrito de agua – lo suficiente como para generar una sensación de alivio del calor y un agradable sonido a la hora de la siesta. Un elemento como éste, evita la pérdida excesiva por evaporación en lugar de cascadas o aspersores.
  1. Vivir al aire libre. El concepto moderno de estancias al aire libre evolucionó de los jardines mediterráneos, donde la actividad dentro-fuera acontece mucho a lo largo del año. Un jardín bien planificado con árboles adultos y otras opciones de sombra pueden ser una alternativa de ahorro de energía para el aire acondicionado en interiores.
  1. Materiales locales. Muchos jardines mediterráneos trepan por las laderas o están esculpidos en acantilados rocosos y cuentan con paredes y otros elementos hechos de piedra local. Mediante la compra de materiales locales puede darle a su jardín personalidad y además reducir la huella de carbono.
  1. Mosaicos y forja. Cuando los mandatos religiosos prohibían la representación de seres vivos para la decoración de viviendas o jardines, los primeros jardineros en el Medio Oriente utilizaron azulejos de colores para emular los colores de las flores y las filigranas de hierro forjado para sugerir árboles y arbustos. Esta tradición llegó a España a través los árabes y continúa en los jardines de influencia española actualmente.
  1. Comestibles. Hierbas, cítricos, aceitunas, uvas, higos – muchas de las plantas icónicas del Mediterráneo son comestibles, y de hecho estos jardines han incorporado la producción de alimentos desde la antigüedad. El cultivo de plantas comestibles cerca de zonas habitables, donde se pueden ver, oler y degustar, se suman al encanto del jardín.
  1. Plantaciones perfectamente adaptadas. Gran parte del follaje de las plantas mediterráneas tiene agujas o están adaptadas para conservar la humedad. Muchas de las hojas están cubiertas con una pelusa blanca, lo que le da al jardín una apariencia luminosa y brillante.

Adaptar el estilo mediterráneo a los jardines actuales. Por supuesto, cada zona climática mediterránea tiene abundantes plantas hermosas y útiles, muchas de las cuales se puedes adaptar a otras zonas. Hoy los jardineros y diseñadores de estas regiones por un lado valoran sus plantas autóctonas y por otro las olvidan. En climas templados, ¿qué podría ser más moderno que combinar las tradiciones de la construcción mediterránea con las plantas nativas de su región?