VIVIENDA NZEB CON VENTILACIÓN MECÁNICA CON RECUPERACIÓN DE CALOR
Fantastica oportunidad de una villa moderna de lijo de ahorro energetico !
Una vivienda NZEB con ventilación mecánica con recuperación de calor es un hogar de alta eficiencia diseñado para consumir una cantidad de energía casi nula y que utiliza un sistema inteligente de climatización para renovar el aire interior continuamente sin perder la temperatura (frío o calor) de la casa. [1, 2]
Para entenderlo a fondo, este concepto une dos elementos clave de la arquitectura sostenible actual:
1. ¿Qué es una vivienda NZEB?
Las siglas NZEB corresponden a Nearly Zero-Energy Building (Edificio de Energía Casi Nula). Son viviendas construidas bajo normativas estrictas de sostenibilidad (como el Código Técnico de la Edificación en España) que garantizan que el edificio apenas necesita energía para funcionar. Esto se logra mediante: [1, 2, 3]
- Un aislamiento térmico extremo en paredes, suelos y techos.
- El uso de ventanas de altas prestaciones (normalmente de triple vidrio).
- Una estructura totalmente hermética para evitar fugas de aire o "puentes térmicos".
- El uso de energías renovables (como placas solares o aerotermia) para cubrir la mínima demanda restante. [1, 2, 3]
2. ¿Cómo funciona la Ventilación Mecánica con Recuperación de Calor (VMC)?
Al ser viviendas tan herméticas (están tan bien selladas que no tienen corrientes ni pérdidas de aire), no basta con "abrir las ventanas" para ventilar, ya que se perdería toda la energía de la calefacción o el aire acondicionado. [1]
Aquí es donde entra la Ventilación Mecánica Controlada (VMC) de doble flujo con recuperador de calor: [1, 2]
- Doble flujo: El sistema cuenta con dos circuitos de tuberías independientes. Uno extrae de manera continua el aire viciado, húmedo u olores de las zonas "húmedas" (cocina y baños). El otro introduce aire limpio y fresco del exterior hacia las zonas "secas" (salón y dormitorios)
Principales beneficios de este sistema
- Ahorro energético radical: Estos sistemas consiguen recuperar entre el 70% y el 90% de la energía del aire extraído. Esto reduce al mínimo la necesidad de encender la calefacción o el aire acondicionado